Ellas creen que tienen el control… pero Euphoria dice otra cosa
Desde fuera, Euphoria parece una serie sobre excesos. Drogas, sexo, caos adolescente. Pero eso es solo la superficie.
Si miras más de cerca, hay algo mucho más incómodo: quién tiene el control… y quién solo cree tenerlo.
El control real
Rue no decide. Rue ejecuta. Se mueve dentro de un sistema donde su valor depende de lo que puede hacer por otros.
No hay narrativa de empoderamiento ahí. Solo supervivencia.
Cuando el poder es externo, no hay espacio para creer que decides.
La ilusión del control
Cassie no es forzada. Ella elige. Pero sus decisiones están mediadas por cómo quiere ser vista.
Jules parece tener libertad. Pero esa libertad sigue existiendo dentro de un sistema que define su valor a través del deseo.
Maddy entiende el juego mejor que nadie. Sabe que la atención es poder. Pero incluso ese poder depende de reglas que ella no creó.
El mismo sistema
Por un lado, tienes mujeres siendo utilizadas directamente.
Por el otro, mujeres que se adaptan al sistema creyendo que lo dominan.
Pero en ambos casos, las reglas no las ponen ellas.
El verdadero poder no está en elegir jugar… sino en definir las reglas.
Y en Euphoria, casi ninguna mujer tiene realmente ese poder.
Por eso la serie incomoda. Porque no ofrece una fantasía clara.
Solo diferentes niveles de negociación con el mismo sistema.
Cuando crees que tienes el control… es cuando menos cuestionas quién lo tiene de verdad.
Redactora: Sophia Valdivia.
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